Accediendo al plano paranormal

Publicación N.º 1, 20 abril 2020

Introducción

Como quien escribe un cuento requiere de historias en que basarse, para darles orden y continuidad, la “materia” requiere una sucesión de planos o campos, por los que viajan las distintas fuerzas que la mantienen unida, le dan orden y continuidad. Sin ellos, los núcleos atómicos, los átomos, las moléculas, los planetas y las galaxias se separarían, desarmándose.

Esas fuerzas son la trastienda que traen orden al caos. Créalo o no esas fuerzas están en otro plano, otra dimensión; nadie puede fotografiar la gravedad, el campo magnético, el tiempo, la fuerza nuclear, aunque sí sus efectos. Por ejemplo, la mano que jala la tierra de la luna se halla en otra dimensión, haciendo imposible fotografiarla con la tecnología actual.

Todo el paquete de materia, incluidos los planos (dimensiones) y fuerzas, conforman el primer universo o universo de las leyes de la materia. Esto es lo que la humanidad estudia en la actualidad y en alguna medida comprende. Sobre estas fuerzas se desarrolló, en alguna medida, nuestra tecnología.

El Dr. Vincent Moff creía que a determinado grupo de materia se le pude asignar vida, es decir vincularla a una partícula de voluntad-conciencia. Algo así como si tuviésemos un auto, por un lado, y un chofer, por otro. A un grupo ordenado específicamente y capaz de operar en conjunto, se lo podría configurar para definir un vehículo, al cual asignarle un ser humano para conducirlo.

El auto responde a las leyes de la mecánica. El chofer responde a las leyes biológicas. El auto es la interfaz y el chofer la inteligencia.

Por determinadas razones de nuestra historia, la comprensión del universo la dividió en dos.

Todo lo referente al universo material se dejó en manos de la ciencia que, a su vez, lo dividió en varias ramas, y sobre ellas avanzó de manera impresionante.

Todo lo referente al la voluntad-conciencia de los seres lo llamó espíritu, y se dejó en manos de la religión, y ahí quedo. Tal vez en su momento haya sido un enfoque significativo que permitió, de algún modo, que avanzáramos como sociedad.

Con lo que estoy diciendo no cuestiono la existencia de un ser supremos capaz de armar y sostenerlo todo, y que ha intervenido ayudando, sino ya no estaríamos aquí.

Hoy, viendo hacia donde nos dirigimos como especie, sería apropiado incorporar el estudio del segundo universo, el universo de las leyes de la conciencia o el universo duplicado, con un enfoque científico, es decir: al igual que se determinó qué materiales son capaces de interactuar con el plano magnético, o que materiales refractan las ondas de luz, se hace imprescindible comprender sobre la energía que irradia todo ser que desea o necesita algo; cómo, a través de qué medio y con qué interactúa, para ponernos cara a cara con el suceso deseado.

No podemos esperara que nos suceda lo mismo que con el medio ambiente, que recién en la actualidad somos conscientes del daño que le hacemos al planeta con nuestro accionar. Debemos avanzar, y considero imperioso ser conscientes sobre qué futuro estamos generando al proyectar nuestras intenciones.

A comprender “esa trastienda” es a lo que L-REM Hipnosis y Ensueño se ha dedicado desde el año 1919 en forma privada.

La historia del abuelo

El Dr. Vincent Moff tubo la desgracia de estar en las batallas de la Gran Guerra, topándose con la trastienda del mundo. Ellos fueron testigo desde emisiones radiales aterrorizantes que afectaron el resultado de batallas, hasta de la mismísima parca deambulando alegremente por las trincheras. Vivieron experiencias paranormales tan fuertes que hicieron que muchos de los que estaban allí terminasen enloquecidos, y que los gobiernos de su época se dedicaran a la búsqueda de lo paranormal con la insólita intensión de tener una nueva ventaja más para la próxima guerra, convocándola de paso.

Así es como él, por propia iniciativa, crea L-REM Hipnosis y Ensueño comenzando su estudio sobre lo paranormal.

Definía lo paranormal como todo suceso que no cumpla las leyes del primer universo, que ponga en evidencia la existencia del segundo universo, es decir, que desafíe el tiempo, el espacio, las leyes de la materia o el ciclo de vida.

Ello mostraba aunque sea por un instante la existencia de algo más.

Al emprender su camino se topó con la dificultad de estudiar desde la materia lo que no solo está más allá de la materia, sino que le da orden y define qué continuidad tendrá el suceso material. Algo así como que el personaje de una novela quisiese saber sobre el libreto en el que está atrapado, y pretendiese modificar su historia.

Cómo hacer eso posible fue el primer desafío al que se enfrentaron él y su equipo.

Hipnosis y ensueño

La misma vida los orienta hacia el ensueño como modo de intentar comprender, siendo al principio la hipnosis el método utilizado para alcanzar el ensueño.

El concepto era simple: es poco probable que lo no-material pueda ser observado desde lo material. Si la conciencia existiese en forma individual, podría entonces separarse de la interfaz material, y así observar el mundo desde ese estado. Como quien se baja del auto para observar algo que le llamó la atención, pero que no puede ver desde dentro del auto.

Quiero decirles que la intención de lo que aquí publico, dista de contar a lo que él llegó. Solo quiero poner a disposición el camino que él recorrió, quiénes lo guiaron, qué instrumentos desarrolló, las consideraciones y precauciones que debieron tomar.

Todos los meses iré agregando algo más sobre su historia. Lo próximo se referirá a la Brújula Guía de Ensueño.